Es un tónico facial que despierta la piel con la frescura y la ligereza de la brisa del mar, su nombre viene del viento que sopla en el Mediterráneo. Su fórmula de agua de rosas, niacinamida y extracto de pepino equilibra, calma y prepara el rostro para recibir los siguientes pasos de la rutina con toda su eficacia. Una neblina suave que cierra los poros y unifica el tono.

